La Calma De Rita

Un lugar especial, con mucho encanto, donde el arte, la música y el cariño en todos los detalles se aprecia sólo al entrar.

La vivienda fue construida hace más de 700 años ,decidimos restaurarla para convertirla en un hotel con encanto que acabó por materializarse en La Calma de Rita.

Los objetos y los muebles para decorarla se adquirieron en mercados y en antiquarios de la zona. Todos los detalles fueron meticulosamente previstos, como la instalación eléctrica con cable trenzado y los interruptores de porcelana, que aportan un aire ,autentico y campestre en la casa.

El visitante descubre un refugio de paz a la orilla del río Fluvià. La Calma de Rita es una excepción poco frecuentes en que la arquitectura no rompe la esencia del paisaje sino que consigue completarla y embellecerla todavía más.

Para llegar a la casa hay que recorrer un pequeño pasaje situado bajo un arco romano que desemboca en la plaza de la iglesia de Santa Maria, del siglo IX. A la izquierda de esta, junto al mirador del río, se encuentra La Calma de Rita.

La terraza, los dos porches y el resto de la casa han sido minuciosamente restaurados y se han recuperado, los elementos originales de la misma, como la ventana gótica de la terraza que conduce en la sala principal o su gran chimenea “foc a terra” con más de 750 años , la escalera principal de la casa es la original de la antigua construcción.

En el pátio se construyó una piscina que imita los antiguos lavaderos de las casas de campo. El camino de la casa conduce a una pequeña presa donde las aguas del Fluvià han detenido su veloz carrera hacia el mar, formado un pequeño oasis de vida donde las especies propias del bosque de ribera como el bernat pescaire, los patos o el martín pescador, nutrias, entre otros, han encontrado refugio y alimento.

Todas las habitaciones tienen su estilo propio, con flores naturales, colchas hechas a mano con telas de otros siglos, con jabónes artesanales de diferentes aromas, , decoradas con un gusto exquisito, cuidando en todo momento cualquier detalle.

Nuestra intención es que los huéspedes se sientan como casa, así que no hay un horario para el desayuno, habrá quién decida desayunar a las 9 de la mañana y quien preferirá descansar en su cómoda cama hasta las 11h, ningún problema; no hay prisa, el comedor no cierra hasta que ha desayunado el último.

El desayuno es muy completo: surtido de embutidos y quesos de la comarca, mermeladas caseras, pan con tomate, tostadas, café, leche, té, leche de soja, coca de la casa, pastas, huevos con beacón y fruta variada bizcochos caseros ensaimadas , cruasanes …etc

Para cenar se preparan platos caseros de cocina tradicional.

Si somos vegetarianos, alérgicos hacemos alguna dieta especial , se tiene que avisar a la hora de hacer la reserva. En La Calma de Rita todo está previsto. A media tarde os invitamos a un té o a un café con pastas de invierno. y en verano, nos ofrecerán una limonada natural fresca.

Si os queréis despertar por la mañana con el olor a pan tostado y a café recién hecho , con el rumor del río y el canto de los pájaros como acompañantes; si queréis contemplar detrás los ventanales abiertos en muros de más de setecientos años de antigüedad las garzas reales, los martin pescador con su azúl brillante, los caballos por el río, y otros animales paseando por los prados, os tenéis que alojar en La Calma de Rita y dejaros acoger por nosotros el viajero sensible no se arrepentirá.

Un lugar único, un nuevo hogar por descubrir.

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